Drongo escribió:
Remarco lo que habeis dicho. El principió me enganchó, pero a partir de que aparece el "croma", se convierte en algo terrible.
Ese es exactamente el punto donde la cosa comienza a ser surrealista y se empieza a echar a perder.
Hasta ese momento era bastante entretenido. Incluso si salvabas la partida, en vez de continuar te apetecía ver qué ocurría si actuabas o hablabas de forma diferente. El ataque de esas garrapas o bichejos en la oficina al principio del juego o cuando en su casa le ataca su propio mobiliario y luego se va derrumbando, se puede justificar perfectamente por el estado mental de Lucas y sus visiones. Vamos, como las partes de Sanitarium. Hasta ahí estupendo.
Pero hombre, luego la historia se vuelve inverosímil. Los 15 - 18 últimos capítulos ya es que no haces nada. Como mucho mueves al personaje de un punto a otro. Todo es Simon a toda castaña. Acordaos de las largas charlas en un aforo de uno de los clanes, las persecuciones, cualquier diálogo... Era un no parar de teclas arriba, izquierda, abajo, izquierda,....
En esos momentos ya pensabas que la cosa se estaba pasando. Un poco era divertido, pero estar pulsando teclas solamente.... Uno se preguntaba a ver cuándo la cosa volvía a la normalidad. Pero nada de nada. Machacateclas hasta el mismo final. Un final totalmente esperado desde que comenzó la ronda de las teclas hacia la mitad de la aventura. Terminé sorprendiéndome de que los créditos finales no tuviesen un Simon...
Si un juego te gusta, no quieres que se termine. Al fin y al cabo te lo estás pasando genial. Pero en el caso de Fahrenheit era todo lo contrario. Visto en lo que se había convertido, eran tus dedos los que pedían clemencia y que la cosa se acabase ya. Y bien que lo terminé agradeciendo. Si se llega a alargar más, no se cuándo lo hubiese terminado. Pero seguro que lo hubiese dejado reposar varios días en la estantería.